Los participantes de Gran Hermano continúan improvisando una peluquería en la casa para prepararse para la gala, con Brian como estilista principal cortando el pelo a varios compañeros usando máquina y tijeras, mientras discuten cómo dejarlo parejo y evitan problemas con el agua.
Arman sketches divertidos: uno se hace pasar por Toni Montana en la peluquería, llegan hermanas gemelas (Lola y otra) exigiendo turno prioritario y echando a otros clientes, con role play caótico donde reclaman pelo feo y priorizan su atención, generando risas y gritos como "¡Luz, cámara, acción!".
Tommy llega como boxeador pidiendo corte, pero lo mandan a esperar; Brian menciona su experiencia real como peluquero con franquicia Salmeri o Sarmiento, que quieren expandir a 30 locales, mientras corta a Franco mostrando músculos y bromeando sobre tijeras sin filo.
Otros piden tinturas, mechones de colores o cortes radicales a cero, preocupados por quedar pelados, con consejos sobre raíces y maquillaje para disimular, intercalado con llamados a suscribirse al canal.
La peluquería sigue activa con más turnos y chistes sobre quemar el pelo o pelucas, manteniendo el ambiente juguetón ante la gala próxima.