Lucía regresa a Gran Hermano pero enfrenta problemas porque hay 26 camas para 28 participantes, y su cama fue ocupada en su ausencia.
Propone rotar o compartir con otra participante, pero al volver reclama "es mi cama", negándose a dormir en colchón en el piso.
Negocia espacio de guardado mientras duerme humildemente en colchoncito, generando tensión por la falta de lugares.
Los panelistas analizan el conflicto, mencionando también a Daniela cuya papá falleció recientemente.