Una loza de 50 por 70 metros, que cubría el estacionamiento subsuelo y formaba la base del pulmón verde en el sector 2 de un enorme complejo habitacional de 15 manzanas, se derrumbó esta madrugada generando un cráter impresionante. El sector 2 está conformado por cuatro torres, y el edificio A fue el más afectado, aunque todos los 56 edificios del complejo presentan problemas estructurales desde su inauguración.
Francisco, un vecino del edificio A, relató que a las 4:45 sintió un ruido abrumador similar a un terremoto, saltó de la cama con su mujer y dos hijos pequeños, y al salir al balcón vio el colapso sobre las cocheras. Los vecinos denuncian filtraciones constantes desde la terraza a departamentos y cocheras, cerámicas que se levantan, artefactos defectuosos y desagües mal hechos que drenan agua hacia ascensores en lugar de rejillas.
Los arreglos iniciados hace tres meses por la constructora COSUD para mejorar el desagüe incluyeron perforaciones en la loza, lo que posiblemente la debilitó y provocó el derrumbe. Francisco criticó la mala calidad de materiales y construcción barata, con negociaciones dilatadas por años donde solo pintaban superficialmente sin resolver problemas de fondo. Múltiples constructoras participaron en el complejo Procrear, y todos los sectores tienen fallas similares.
Los vecinos, muchos con créditos hipotecarios a 30 años vía Procrear, perdieron interlocutores tras la desaparición del programa bajo el nuevo gobierno y el área del Banco Hipotecario. Exigen mayor control estatal por ser viviendas sociales. Esta noche, la solidaridad vecinal fue clave con mantas y café, y el Gobierno de la Ciudad ofreció hoteles, aunque Francisco se refugió en un departamento amigo cercano.