La constructora COSUD rechazó cartas documento y promesas incumplidas pese a reclamos de vecinos desde enero de 2022, apenas un mes después de la inauguración del complejo Estación Buenos Aires por Alberto Fernández, con filtraciones crónicas que convertían paredes en piscinas y afectaban tableros eléctricos.
En el edificio contiguo idéntico al derrumbado, vecinos muestran parches ineficaces sobre goteras persistentes, óxido y humedad que devoran la estructura, viviendo con bolsos preparados ante el temor de un colapso similar, mientras el Gobierno de la Ciudad ordena inspecciones estructurales pero no evacuaciones.
Imágenes de drone revelan la torre afectada como fantasmagórica, con departamentos abandonados de madrugada, cortinas sin bajar, toallas olvidadas y cocheras colapsadas con columnas de hormigón expuestas como lanzas, accesos fracturados y cañerías al descubierto.
Vecina Bárbara relata que duermen atentos con puertas abiertas y teléfonos listos, organizados para huir si colapsa el garage, que ya presenta una panza pronunciada y prohíbe ingresar autos para evitar vibraciones, agravándose los problemas desde el derrumbe del sector 2.
Chats de WhatsApp de febrero 2026 confirman promesas de arreglos para el 23 sin cumplimiento, y reporteros destacan que señales evidentes aterrorizaban pero nadie actuó a tiempo.