Sanae Takaychi, primera ministra de Japón, advierte sobre el suministro de gas natural licuado (GNL) y tendencias de precios mundiales por complicaciones en la producción de petróleo y gas en Irán debido a tensiones en Medio Oriente.
Durante una sesión parlamentaria, recordó que el GNL cubre el 30% del suministro eléctrico japonés, y las compañías mantienen inventarios para tres semanas ante posibles interrupciones. Japón recurriría a proveedores alternativos y al mercado spot en caso de cortes, aunque las importaciones vía Ormus representan solo el 6% del total.
La crisis regional ya disparó los costos de transporte de hidrocarburos: tarifas de flete de buques tanque GNL subieron más del 40% tras detención de producción en Qatar, y superpetroleros en Medio Oriente alcanzaron máximos históricos.
El gobierno japonés presta mucha atención a estas incertidumbres en el corto, mediano y largo plazo por el impacto en precios globales.