La analista Pilar Rahola profundizó su visión sobre el colapso inminente del régimen iraní, destacando que China no intervendrá para priorizar la estabilidad del Estrecho de Hormuz y el flujo petrolero mundial, mientras Estados Unidos asegura el paso marítimo.
Rahola enfatizó la oposición interna masiva en Irán, con solo el 25% de apoyo al régimen post-1979, y la nostalgia por libertades previas. Predijo un debilitamiento militar que obligue a una rendición pactada similar a Venezuela, con transición democrática y líderes huyendo del poder.
Señaló el dominio total de Israel y EEUU en la región, con apoyo de Arabia Saudita, Siria, Emiratos Árabes, Bahréin y Turquía para un nuevo mapa de Oriente Medio, excluyendo a figuras como Pedro Sánchez. Extendió el análisis a Latinoamérica, con transiciones en Venezuela, Cuba, Colombia bajo Petro y Nicaragua con Ortega.
Rahola no anticipa una guerra prolongada, sino movimientos tectónicos globales que aceleren cambios rápidos en la región.