Israel aplicó una estrategia de descabezamiento similar a la usada contra líderes de Hamas, obligando a los clérigos iraníes a reunirse para elegir al sucesor de Ali Khamenei, asesinado el fin de semana. El ataque al Consejo de Expertos Religiosos ocurrió durante la votación con cerca de 80 clérigos manipulando papeletas en el edificio destruido.
Los analistas destacaron el uso de inteligencia avanzada por parte de Israel y Estados Unidos, incluyendo hackeos de celulares de los miembros, informantes en terreno y explosivos en beepers distribuidos a terroristas el año pasado. Además, intervinieron cámaras de seguridad en Teherán para detectar patrones de comportamiento y ubicar la reunión secreta.
Esta operación busca decapitar las autoridades políticas y religiosas del régimen iraní, promoviendo un nuevo gobierno despegado del anterior, respaldado por el clamor popular, al estilo de lo ocurrido en Venezuela.