Israel prosigue su operación León Rugiente contra el régimen iraní, destruyendo búnkeres subterráneos como el de Mansa Daei en Teherán, plataformas de misiles balísticos, centros de mando y componentes nucleares. Ronnie Kaplan, portavoz de las Fuerzas de Defensa de Israel, detalla en exclusiva cómo eliminaron el complejo central de liderazgo en el corazón de Teherán, incluyendo la oficina presidencial y el Consejo Supremo de Seguridad Nacional.
En el primer minuto de ataque, 190 aviones israelíes eliminaron a 40 líderes clave del establishment de defensa iraní, como el jefe de la Guardia Revolucionaria, el ejército y el Ministro de Defensa. Kaplan confirma la caída de sucesores potenciales a Ali Khamenei, aunque no detalla rumores de Trump sobre su eliminación total. La Guardia Revolucionaria, responsable de atentados como la AMIA y la embajada israelí en Argentina, queda diezmada.
Panelistas destacan el impacto en tres niveles: liderazgo simbólico como Khamenei (visto como dios o tirano), poderío militar iraní con drones Shahed y misiles, e ideología extremista de fieles vs infieles exportada desde la Revolución Islámica de 1979. Israel contrarresta con sistemas defensivos como Domo de Hierro, Flecha y Láser de Hierro, previniendo una guerra mayor por el acelerado armamentismo persa.
El nuevo líder de la Guardia Revolucionaria es prófugo de la justicia argentina por la AMIA, conectando directamente el conflicto con Argentina. Kaplan enfatiza la ética de actuar preventivamente contra la amenaza existencial iraní.