Israel intensifica ataques en Líbano para desarticular el poder de Hezbollah alrededor de Beirut, en continuidad con el conflicto desde octubre de 2023 que involucró a Hamas en Gaza y se extendió al Líbano con enfrentamientos previos que culminaron en alto el fuego.
El ejército israelí admitió operaciones militares en las afueras de la capital libanesa para debilitar células de Hezbollah, mientras Netanyahu endurece su postura en medio de la ofensiva simultánea contra Irán, incluyendo bombardeos en Qom durante la elección del sucesor de Khamenei y ataques al aeropuerto de Mehrabad en Teherán.
En Dubái, las avenidas al consulado de Estados Unidos están bloqueadas por seguridad ante reportes de explosiones, con un despliegue policial masivo, sobrevuelos de helicópteros militares y un clima de caos que paraliza la actividad económica y turística en esta clave financiera de Oriente Medio.
El comercio y la economía regional están paralizados por la guerra, denominada operación Furia por Israel, con impactos en la actividad energética global y amenazas en el Estrecho de Hormuz que afectan el abastecimiento de petróleo mundial.
Sirenas suenan en Israel por contraataques iraníes, en un conflicto bélico regional que afecta todos los escalones sociales y la cotidianidad.