Israel bombardeó Qom, donde clérigos reunidos en asamblea elegían al sucesor del líder supremo Ali Khamenei, justo cuando se designaba a su hijo como nuevo líder, según información confirmada desde Irán.
Los ataques israelíes se extendieron simultáneamente al aeropuerto de Mehrabad en el centro de Teherán, bajo bloqueo aéreo, y hay advertencias sobre bombardeos en el aeródromo de Karaj, buscando debilitar la logística iraní por aire y tierra para amedrentar al régimen.
La ONU, a través de su jefe humanitario Tom Fletcher, alertó que la escalada afecta a civiles en 10 países de Oriente Medio como Irán, Líbano, Siria, Arabia Saudita e Israel, con impactos en viviendas, hospitales y escuelas, incluyendo una en Irán donde murieron niñas el sábado.
Irán responde atacando bases militares de Estados Unidos en Emiratos Árabes Unidos, Bahréin, Qatar y Kuwait, mientras Israel confirma una nueva fase de la operación Furia para desarticular el poder de fuego iraní, con sirenas en Israel por contraataques y paralización económica en la región, como bloqueos en Dubái cerca del consulado estadounidense.
Donald Trump y Netanyahu coordinan la ofensiva que complica la reorganización interna iraní tras eliminar potenciales sucesores.