Los vecinos del edificio Procrear en Parque Patricio exigen la remoción del administrador Julio Fernández tras el derrumbe del estacionamiento subterráneo que obligó a evacuar a más de 500 familias desde las 5 de la mañana, dejando a todos sin poder regresar a sus hogares y con graves problemas de filtraciones, goteras y ascensores averiados ignorados durante años.
Intentos fallidos de contactar a Fernández revelan su evasión, ya que no atiende llamadas ni aparece en su oficina pese a horarios establecidos, mientras vecinos lo increpan por excusas constantes, luz de obstáculo rota que genera riesgos de multas aéreas y amenazas de demandas judiciales que él mismo inicia contra los propietarios.
Expensas de hasta 175.500 pesos mensuales no se usan en mantenimiento, según denuncian los afectados, que acusan sobrefacturaciones, llenado de bolsillos y problemas estructurales en cuatro torres más, incluyendo inundaciones en ascensores y sectores del sector 15 donde ya fue echado por inoperancia en "casitas bajas".
Una madre con hijo discapacitado relata impotencia al bajar escaleras a las 4 de la mañana, dejando al menor con familiares mientras exige responsabilidad por daños a 65 autos y toda la negligencia acumulada, con vecinos solidarios ofreciendo ayuda y planes de votación en grupo para convocar asamblea y sacarlo del cargo.
Enfermeras del barrio alertan sobre derrumbes en otros sectores y parches superficiales para "quedar bonito para este gobierno", mientras la cobertura muestra enojo generalizado por la falta de soluciones reales pese a los altos pagos.