El Consejo de Expertos de Irán, integrado por 40 miembros del alto clero chiita, eligió aparentemente a Mojtaba Khamenei, hijo mayor del fallecido líder supremo Ali Khamenei, como nuevo ayatolá supremo tras su asesinato el sábado junto a funcionarios.
Esta decisión surge en un vacío de poder en la República Islámica, donde no se toleran demoras en la sucesión, y enfrenta una puja interna por la orientación del régimen teocrático fundado en 1979 por el ayatolá Ruhollah Khomeini.
Los cuatro hijos de Khamenei pertenecen al alto clero chiita, pero surge como alternativa Ali Larijani, actual secretario general del Consejo de Seguridad e Inteligencia, una figura laica de prestigio nombrada por el propio Khamenei y representativa de la modernización acelerada de Irán.
El clero chiita mantiene una visión teocrática rigurosa que no se ajusta a la realidad iraní ni mundial, y la relativa juventud de Mojtaba —más de 50 años en un régimen gerontocrático— cobra importancia política.
La elección definitiva pende en estas horas en medio de tensiones crecientes.