En La cocina rebelde continuaron preparando la tarantela agregando azúcar al caramelo para controlarlo y hirviendo la leche dos veces por receta familiar, para evitar que rebote o pasteurizarla como se hacía antes.
Prepararon manzanas rojas y verdes alternadas, rojas que se ablandan más y verdes firmes, las salpicaron con limón para que no ennegrezcan y les sumaron vinito blanco espirituoso para dar sabor, mientras compartían recuerdos de infancia cocinando con la abuela Nanona y estirando masas.
Debate si gusta la canela, que aumenta el metabolismo y da saciedad, armaron el molde con caramelo perfecto, mezclaron leche hervida con nueve huevos pasados por colador para punto flan fino sin grumos, agregaron esencia de vainilla y ralladura de limón, revelando que la tarantela nace en Taranto, Italia.
Promocionaron obra de teatro en Avellaneda con María Valenzuela, Paula Morales y Gonzalo Urtiberea, y en Tigre y Devoto, mandaron besos a familia como tío Daniel y tía Alicia, compartieron anécdotas de Coca internada mejorando con Marina, y dieron tip para que no se pegue: capa de manzana con azúcar y manteca como en torta invertida.
Charlaron risueñas sobre comparaciones picantes de penerigantes con canelones, todo mientras armaban capas del postre tipo triflex.