La alianza entre Estados Unidos e Israel pasó a la ofensiva y bombardeó el aeropuerto de Teherán, desactivando aviones militares y posibles fugas de líderes iraníes, en una estrategia para neutralizar al régimen antes de que dispare más misiles.
En Qom, capital religiosa de Irán, atacaron la reunión de los 88 sabios clérigos que debían elegir al sucesor de Ali Khamenei, dejando incierto si sobreviven y golpeando el corazón de la sucesión del ayatolá, con papelitos de votación ya preparados.
El Mossad difundió un mensaje en persa llamando al pueblo iraní a salir a las calles, mostrando fotos de posibles sucesores y afirmando que solo el pueblo decide su futuro, mientras hackean cámaras y teléfonos de asesores para sembrar caos.
Panelistas destacaron la inteligencia quirúrgica de Israel y EEUU, que eliminaron 48 líderes en minutos pese a críticas a Trump como improvisado, y revelaron la fortuna de Khamenei en España con empresas tapadera, criticando al gobierno de Pedro Sánchez.
Pablo Iglesias y Podemos recibieron fondos de Irán vía Hispan TV, su programa pagado por Teherán, vinculando la extrema izquierda española al régimen, en medio de tensiones con la OTAN por posiciones tibias de España.