El analista profundizó en la subestimación de la respuesta iraní tras ataques conjuntos de Israel y Estados Unidos, que negaron impactos en el portaaviones Abraham Lincoln, símbolo de prestigio naval similar al Invencible británico en Malvinas. Biasati reveló que el objetivo político principal es el asesinato de la cúpula religiosa iraní para colapsar el mando y gobierno, forzando una salida negociada.
Se busca impedir que Irán desarrolle armas nucleares, priorizando la supervivencia de Israel y la restauración del liderazgo estadounidense en Medio Oriente, tras vacíos dejados por Rusia en Ucrania y avances en Venezuela y Cuba. Biasati describió una guerra mundial fragmentada en teatros regionales, marcando la transición traumática de unipolaridad a multipolaridad mediante fuerza militar.
Argentina enfrenta riesgos por alineaciones pasadas como la de Menem con Bush, atentados a la Embajada y AMIA, presencia reciente de barcos iraníes en Atlántico Sur y Malvinas como objetivo OTAN. Biasati urgió capacidades disuasorias ante voracidad de Trump por recursos como litio y tierras raras, ejemplificado en Groenlandia.