Elizabeth Piqué, desde Jerusalén, describió una situación cada vez más complicada con 1.700 ataques de Estados Unidos contra Irán e Israel ampliando operaciones en el sur de Líbano, mientras suenan alertas de misiles interceptadas por el escudo de hierro.
Durante el feriado de Purim, niños tuvieron que refugiarse en subterráneos por el estado de emergencia. Irán respondió con represalias en 14 países del Golfo con bases estadounidenses, ataques a consulados, hoteles en Dubái y aeropuertos, además de un dron en Chipre que involucró a Francia, Grecia y Reino Unido.
Donald Trump criticó a líderes europeos como Keir Starmer y Friedrich Merz, burlándose de este último comparándolo con Winston Churchill, y ordenó cortar comercio con España por negarse a usar sus bases para la operación Furia Épica. Medios iraníes reportan ataques a la sede de elección del nuevo líder en Qom.
Israel y EEUU justifican los ataques contra la amenaza nuclear iraní, pero Naciones Unidas investiga posible crimen de guerra en una escuela de niñas con 787 muertos reportados por Irán, cerca de una base de la Guardia Revolucionaria Islámica. La escalada genera caos global con vuelos suspendidos y divisiones en Europa.
Al cierre, un general iraní amenazó cerrar el estrecho de Ormuz y subir petróleo a 200 dólares el barril, mientras el ejército israelí detectó proyectiles desde Líbano hacia su centro y norte.