El presidente Donald Trump ordenó ataques contra Irán que ya mataron a más de 550 personas desde el sábado, con bombardeos a 130 localidades para destruir su programa nuclear y de misiles. Marco Rubio advirtió que los golpes más duros están por venir y el cambio de régimen no es objetivo militar, aunque EE.UU. espera que el pueblo iraní lo derroque.
Israel reivindicó ataques contra la radiotelevisión estatal iraní IDIP y suburbios de Beirut, matando altos mandos de Hezbollah. En Líbano, 52 víctimas mortales y un dron derribado desde el sur libanés. La Guardia Revolucionaria iraní anunció cierre del Estrecho de Hormuz, pero EE.UU. lo niega, mientras el petróleo Brent sube 6%.
Pete Hegseth, secretario de Defensa, y el general Dan Caine negaron paralelismos con la guerra de Irak, afirmando que es una misión decisiva de 4-5 semanas para eliminar amenazas balísticas, navales y nucleares iraníes. Confirmaron 6 bajas estadounidenses y 11 israelíes por represalias.
En el Consejo de Seguridad de la ONU, presidido por Melania Trump, abogó por proteger niños pese a bombardeo estadounidense a escuela iraní. Desde Beirut, Etel Bonet reportó destrucción, miles de desplazados y ataques a bases en Chipre, con Hezbollah aún fuerte: 1.000 drones, 3.000 combatientes y 25.000 misiles.
Irán atacó infraestructura petrolera: Saudi Aramco paralizó medio millón de barriles/día, Qatar Energy detuvo GNL en Raslafan. Explosión en petrolero omaní eleva Brent hacia 100 dólares. Mercados en rojo y temor en bazares de Teherán por cortes de luz y salarios atrasados.