Israel lanzó ataques contra objetivos de Hezbollah en Líbano tras detonaciones reportadas desde que el grupo terrorista, proxy de Irán, se sumó al conflicto regional atacando la ciudad de Haifa.
El conflicto escala desde la masacre del 7 de octubre, con Hezbollah respondiendo a Israel y este desarticulando bases libanesas, ahora reactivado por acciones coordinadas de Estados Unidos e Israel contra Irán, generando caos interno en el régimen tras la eliminación de su líder supremo.
Irán amenaza cerrar el Estrecho de Hormuz, por donde pasa el 32% del petróleo mundial y 20% del gas natural licuado, con graves implicancias económicas para potencias como China. Analistas dudan de su capacidad militar y ven un conflicto que no se extenderá mucho.
Colateral: la Federación Catarí suspendió actividades futbolísticas por el conflicto, afectando la final Argentina-España del 27 de marzo en Qatar, con posibles sedes alternativas en Miami o Wembley. Se especula sobre riesgo de Tercera Guerra Mundial ante ramificaciones rápidas.
Los panelistas destacan el comportamiento errático de Irán, sembrando enemistades regionales en medio de debilitamiento por protestas reprimidas.