Los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán han eliminado a lóderes clave como el ayatolá Ali Khamenei, el ministro de Defensa Amir Nasir Sadej, el jefe del Estado Mayor Aldob Rahim Moussadi, Ali Zahalmani y el comandante de la Guardia Revolucionaria Mohammad Pakpur, dejando a la Repüblica Islámica en su momento más vulnerable desde 1979.
Irán amenaza con movilizar sus 350.000 soldados del ejército regular y 150.000 de los Guardianes de la Revolución, más miles de misiles balísticos, mientras se activa un Consejo de Liderazgo Temporal con el presidente Masoud Pesheshqian, el ayatolá Alireza Arafi y el jefe judicial Golan Hussein Mosein Egei hasta elegir un nuevo líder en tres meses.
En el debate de France 24, analistas como Álvaro Arguelles y Hamid Hosseini cuestionan las causas: Trump no justifica los bombardeos a 1.250 objetivos, ignora al Congreso y ONU, y menciona vagamente rehenes, el 7 de octubre y el programa nuclear ya destruido. La inteligencia de EE.UU. niega amenaza inminente iraní.
Ambos coinciden en que responde al ataque de Hamas el 7 de octubre y planes expansionistas de Israel para redibujar Oriente Medio, debilitando el eje de resistencia (Hezbollah, Siria, Irán), con apoyo de EE.UU. para delegar hegemonía regional a Tel Aviv. Irán habría erríneo expandiendo influencia chiíta y nuclear como defensa.
Expertos advierten un giro iraní hacia nacionalismo de supervivencia, con futuro incierto pese al deseo de Trump de cambio de régimen, que requiere más que bombardeos.