La inteligencia israelí describe al régimen iraní en desesperación irracional tras la ejecución de 48 mandos clave, incluyendo al ministro de Defensa Ahmad Vahidi, y miles de miembros de la Guardia Revolucionaria muertos en ataques de Israel y Estados Unidos. Irán responde con drones y misiles contra Dubái y Abu Dhabi, donde las defensas emiratíes interceptaron más de 100 proyectiles, dejando un muerto y altos costos.
Israel intensifica ataques aéreos contra guaridas de Hezbollah en el sur del Líbano, en zonas como Birgassan, Jná y suburbios de Beirut, con al menos 52 muertos y 154 heridos ayer. El ejército israelí conoce al detalle las operaciones terroristas y busca eliminar de cuajo a la organización, debilitada sin el apoyo iraní, considerando incluso una incursión terrestre en Líbano pero no en Irán.
En Estados Unidos, crece la alerta por la posible activación de células durmientes iraníes, autónomas y listas para atacar objetivos clave sin órdenes centrales, similar a arsenales dispersos en Irán. Homeland Security y el National Terrorism Advisory System elevan el riesgo ante la balcanización del poder en Teherán, tras precedentes como la ofensiva de junio pasado contra nucleares iraníes.
La Casa Blanca publica un video con la misión clara de Marco Rubio, Secretario de Estado, quien justifica los ataques preventivos contra la cabeza del régimen iraní para impedir su capacidad nuclear. Rubio advierte que, de no actuar primero, enfrentarían preguntas por no prevenir un ataque enemigo, en una estrategia quirúrgica de Trump que evita guerras prolongadas pese a críticas electorales.