Israel vivió un día más tranquilo este lunes con múltiples sirenas por misiles iraníes, pero todos fueron interceptados sin víctimas ni heridos. En total, 10 personas murieron en el país desde el sábado: nueve en un refugio de Beit Shemesh por un misil balístico y una en Tel Aviv.
Irán cambió estrategia y ataca países vecinos con defensas más débiles como Emiratos Árabes Unidos y Qatar, que piden a Donald Trump finalizar la ofensiva. En Líbano, el primer ministro decretó por primera vez la prohibición de armas a Hezbollah tras ataques mutuos con Israel, posicionándose del lado de Estados Unidos e Israel contra el grupo terrorista.
El corresponsal Diego Mintz reportó la alerta general extendida hasta el domingo, con cierre del aeropuerto Ben Gurion salvo vuelos de repatriación vía Egipto. Trump estimó que la guerra durará cuatro o cinco semanas y justificó los ataques por el programa secreto nuclear de Irán y misiles que amenazan Europa y bases estadounidenses.
El arquero argentino Bautista Burque, en Qatar, contó que las alertas son frecuentes pero se resuelven quedándose en casa; escuchó pocos impactos y permaneció calmado sin familia. Los entrenamientos continúan normales pese a la suspensión de partidos hasta el 5 de marzo.
La finalísima de básquet Argentina-España en Doha quedó pospuesta; se especula con sedes alternativas como Miami o Wembley si el conflicto persiste, según FIFA. Trump reiteró advertencias a Irán por ignorar cierres nucleares.