La inteligencia israelí alertó sobre la desesperación irracional del régimen iraní tras la ejecución de 48 mandos clave, incluido el ministro de Defensa Ahmad Vahidi, y miles de miembros de la Guardia Revolucionaria muertos en ataques de Israel y Estados Unidos. Irán respondió lanzando drones y misiles contra Dubái y Abu Dhabi, donde las defensas emiratíes interceptaron más de 100 proyectiles, causando un muerto y altos costos.
Estados Unidos elevó la alerta por activación de células durmientes iraníes en su territorio, según informes de Homeland Security y el National Terrorism Advisory System. La Casa Blanca publicó un mensaje afirmando que la misión es clara, acompañado de un video con el secretario de Estado Marco Rubio. Rubio justificó los ataques preventivos porque Irán estaba a punto de lograr capacidad nuclear, evitando así futuras preguntas sobre inacción.
En Dubái, un dron iraní derribado impactó cerca del consulado estadounidense, provocando un incendio sin víctimas. Imágenes impresionantes muestran el pánico mientras se desalojaban zonas. Irán, experto en drones baratos de 20.000 dólares, los exportó a Rusia para Ucrania. Analistas ven intento de desestabilizar el capitalismo occidental.
Desde Dubái, el argentino Julián, entrenador de fútbol con siete años de residencia, relató cielos cerrados que impiden salidas, pero vuelos reanudan mañana con 80 por día en todos los emiratos. Colegios y trabajos serán remotos toda la semana. Interceptados 800 drones y 190 misiles iraníes. Dubái, antes burbuja segura, ahora genera incertidumbre pese a defensas efectivas.
Estados Unidos libra doble batalla: militar contra Irán y política interna contra demócratas, justificando incursiones ante votantes.