Vico, sobreviviente argentina del ataque de Hamás el 7 de octubre en la fiesta Nova, relató su escape entre misiles y el pánico de 4.000 personas corriendo sin refugios, consultando a un policía antes de llegar a su auto tras media hora.
Tras volver a Israel, estuvo tres meses encerrada en casa, sufre miedo constante, pesadillas y chequea obsesivamente la puerta, recibiendo terapia del Estado de Israel con medicamentos y apoyo continuo.
Sufrió ataques de pánico intensos, como recientemente por un dron hutí caído cerca de su casa en Eglat, frontera con Jordania y Egipto, donde anoche sonaron seis alarmas impidiendo dormir a vecinos y compañeros.
Ariel Bender, Hayalín del Asado, contó que sus hijos de 19 y 22 años son soldados israelíes, pidió paz para no ser juzgados por ser judíos y elogió la UBA por formarlo en la Startup Nation.
Ambos desearon vida normal sin terrorismo, felicitaron Purim Sameaj a la comunidad judía argentina y agradecieron el apoyo.