Estados Unidos e Israel lanzaron ataques masivos y coordinados contra Irán este fin de semana, escalando el eterno conflicto en Medio Oriente con un final incierto.
La escalada busca impedir el programa nuclear y misilístico iraní y descabezar la teocracia, en medio de contradicciones de Donald Trump, quien actúa como un "Trump recargado" en su segundo mandato, atacando países sin autorización del Congreso, similar a casos de Venezuela y Cuba.
La guerra involucra drones con inteligencia artificial responsables del 80% de daños, más baratos y letales, mientras solo el 27% de estadounidenses apoya la intervención que Trump estima durará cuatro o cinco semanas.
Argentinos en Israel, Dubái y Jordania relatan alarmas constantes, explosiones, refugios y ruidos de aviones o drones, con rezos en Jerusalén y normalización gradual en Dubái.
Las consecuencias económicas incluyen suba del petróleo al 7% hasta 78 dólares, oro al 1.5% a 5.398 dólares la onza, gas al 3.3% y caídas de bancos entre 3% y 7%.