El presidente Donald Trump impulsa una guerra aérea contra Irán con apoyo de Israel tras la muerte de Ali Khamenei, escalando el conflicto con ataques de Hezbollah desde Líbano a Haifa y cierre del Golfo Pérsico.
Los analistas comparan la estrategia con el modelo aplicado en Venezuela, donde cayó Maduro permitiendo una transición sin caos total, atacando intereses chinos en Canal de Panamá, Chancay en Perú y BRICS. China y Rusia apoyan a Irán por la Ruta de la Seda y petróleo.
Trump busca recuperar el poderío estadounidense y el dólar como moneda global, proponiendo un interventor externo como Reza Pahlavi o al estilo Marco Rubio en Cuba, aunque reconocen diferencias: el fanatismo religioso iraní versus chavistas.
Se muestran imágenes de iraníes celebrando los ataques de EE.UU. pese a la represión del régimen que mató miles de civiles en protestas. Entre las 48 víctimas de una reunión estaba un aliado clave de Trump para reemplazar a Khamenei, complicando el plan.