El presidente Donald Trump lanzó una campaña aérea masiva junto a Israel contra Irán, tras el atentado que mató al líder supremo Ali Khamenei. El conflicto escaló rápidamente, involucrando a Líbano y Hezbollah, que atacó Haifa, y cerrando el tráfico marítimo en el Golfo Pérsico, lo que provocará aumentos en combustibles.
Irán respondió disparando misiles y drones contra Israel y bases de la OTAN, incluyendo una base británica en Chipre (Acrotiri), donde se ordenó evacuar a residentes locales ante sirenas de alerta. Panelistas destacaron que los ataques son solo aéreos, sin tropas en tierra, y cuestionaron cifras de muertos contradictorias, con reportes de civiles iraníes fallecidos y posibles 20 soldados italianos.
La escalada genera tensiones internas para Trump, con alto rechazo republicano y críticas de Bernie Sanders a Israel, Trump y Arabia Saudita. Expertos dudan de la efectividad sin fuerza terrestre, mientras Gran Bretaña enfrenta problemas con Starmer. Se menciona riesgo de activar el artículo 5 de la OTAN.
Manuel Castro analizó ideas de Trump para replicar el "modelo venezolano" en Irán por el petróleo, comparando con intervenciones contra China y Rusia en la región. Destacó intereses chinos en la Ruta de la Seda, puertos como Chancay en Perú, BRICS y silencio de Pekín, advirtiendo que el factor religioso hace a los iraníes más resistentes que venezolanos.