La vigilia continúa en la fábrica FATE ante la incertidumbre de un acuerdo, con empleados afuera, adentro y arriba a la espera de la reunión del miércoles con el gobierno y la empresa.
Jonathan Nieva, despedido, describió la situación como mala en la calle por despido arbitrario e injustificado, pero afirmó que no se quebraron, lloraron pero siguen fuertes por sus familias y ganarán la pelea.
Mauro Quintero, otro trabajador despedido, contó que pasan por un momento complicado sin mucha plata pero la familia aguanta, irán adelante y dedicarán la victoria a ellas, asegurando que la planta no se cierra.
Los obreros mantienen la lucha con fe y determinación.