Javier Milei recibió fuertes críticas por su discurso agresivo en el Congreso, tildado de trivial, infantil, conventillero y de barricada, propio de campaña más que de presidente. El panel lo acusó de boludear a la vicepresidenta, ignorarla y usar tono machirulo, proyectando mala imagen al exterior con su hermana Karina como primera dama.
Preocupa la relación muerta entre Milei y la vicepresidenta Victoria Villarroel, quien toma fuerza en la ultra-derecha con apoyo militar, pudiendo dividir votos. Dijeron que Milei perdió credibilidad, aliados a Trump (calificado de legislado), y que su estrategia electoral ya no rinde sin resultados concretos para los argentinos castigados sin plata ni laburo.
Recordaron que debería haber mostrado agresiones previas como hizo Macri, en vez de responder con violencia verbal a provocadores. Se mostró interna oficialista sin mostrar a funcionarios clave como Gordodán o Caputo, comparado con Medio Oriente, y advirtieron riesgos si Trump pierde elecciones.
Votantes de Milei expresaron rechazo al tono, pidiendo caricias no kilómetros en medio de crisis económica. El panel defendió críticas a oposición destrozada pero reprochó falta de corrección presidencial.