El panel de Basta Baby profundiza las críticas al discurso agresivo de Javier Milei en el Congreso, describiéndolo como infantil y violento, y ahora destaca que ni siquiera a su padre Benéas Lynch le causó gracia su actitud en el palco.
Los votantes de Juntos por el Cambio repelen las formas de Milei, que les recuerdan a Cristina Fernández de Kirchner, generando rechazo entre quienes esperaban un presidente más formal.
La presencia excesiva de la hermana Karina Milei genera fastidio, ya que los panelistas afirman que votaron por un presidente y no por un dúo simbiótico, temiendo que Milei no funcione sin ella como primera dama.
Karina Milei ama las cámaras más que nadie y ocupa un rol protagónico, proyectando una imagen preocupante de dependencia familiar en el gobierno.