Nahuel Gallo, el gendarme argentino retenido 448 días en el penal Rodeo 1 de Venezuela, uno de los más peligrosos del mundo, arribó esta madrugada a Ezeiza en un avión de la AFA y fue trasladado de urgencia al edificio Sentinela en ambulancia con médicos que le realizaron chequeos inmediatos.
Se encuentra en buen estado de salud general pese a su reciente huelga de hambre, aunque continuará con estudios médicos mañana. La ministra Monteoliva de Seguridad lo acompaña en el lugar, y las autoridades planean alquilarle un departamento cercano para resolver trámites burocráticos antes de que regrese a Mendoza con su familia.
Su esposa María Alexandra Gómez y su hijito lo reencontraron tras 15 meses separados en un emotivo abrazo en Ezeiza, imagen que conmueve al país. La familia, que siempre denunció su situación en medios, llega en instantes al Sentinela amid gran hermetismo informativo.
La repatriación fue compleja por la ruptura de relaciones diplomáticas con Venezuela: el gobierno chavista intentó entregarlo vía canales kirchneristas y AFA, cuyo presidente Claudio Tapia no pudo viajar por denegatoria judicial, por lo que fue Luciano Nakis. Jorge Jiménez, presidente de la federación venezolana con nexos a Delcy Rodríguez, facilitó el nexo pese al conflicto entre AFA y gobierno de Javier Milei.
Cancillería negoció en paralelo con Italia y EE.UU., y Milei aclaró que priorizaban su regreso sin importar el medio. Reportero Guido Corma informa en vivo del hermetismo y expectativa por su recuperación total.