El gendarme argentino Nahuel Gallo arribó a Ezeiza a las 4:40 de la madrugada tras 448 días detenido ilegalmente en Venezuela, acusado de espionaje por el gobierno chavista sin comunicación con su familia.
Llegó en un avión de la AFA con comitiva, abrazó a su esposa y a su hijo de 3 años que no lo recordaba, recibido por autoridades como la ministra de Seguridad Montioliva, la senadora Patricia Bullrich y el canciller Kirchner.
Fue trasladado al Centro Asistencial de Gendarmería en Avenida Antártida Argentina 1480 para estudios físicos y psicológicos, afectado por una huelga de hambre reciente que le dejó secuelas como pérdida de peso.
En vivo desde el lugar, la periodista Pepi informa que Gallo viajó con camiseta de la Selección Argentina, se lo vio sonriente y saludable en general pese al impacto de 15 meses preso, emocionando a todos con el reencuentro familiar.
Su esposa expresó profunda emoción por el abrazo inminente con su hijo Víctor, perdido tanto tiempo del padre.