Nahuel Agustín Gallo, el cabo primero de la Gendarmería Nacional retenido 448 días en Venezuela, se reencontró emocionantemente con su familia en el Aeropuerto de Ezeiza apenas descendió del avión de la AFA. Caminó por la pista con su hijito en brazos, dándole besos mientras los reporteros gráficos registraban el momento.
Personal médico le realizó un chequeo inmediato en el propio aeropuerto antes de su traslado en ambulancia. Vehículos de Gendarmería, PSA, Policía de Buenos Aires y una tanqueta formaron parte del imponente operativo de seguridad, con motos abriendo camino por la Autopista Ricchieri. Patricia Bullrich se retiró en camioneta blanca tras la recepción.
Los reporteros en vivo desde el sector FBO describieron la salida de familiares jóvenes y funcionarios en autos oficiales, mientras se especulaba que Gallo podría haber partido en una ambulancia o la tanqueta para evadir la prensa. El operativo se descomprimió sin avistar motos ni el vehículo principal, confirmando la partida discreta del gendarme.
Detrás de escena, gestiones de Claudio Tapia de AFA con el presidente de la Federación Venezolana de Fútbol y Alejandro Domínguez de Conmebol aceleraron la liberación ante Delcy Rodríguez, actual presidenta venezolana post-captura de Maduro.