El gendarme argentino Nahuel Gallo regresó a la Argentina tras 448 días detenido en una cárcel venezolana, liberado por el gobierno chavista acusado de espionaje.
Aterrizó en Ezeiza en un avión de la Asociación Argentina de Fútbol y se reencontró emotivamente con su esposa y su bebé, alzándolo en brazos en imágenes conmovedoras.
Estuvieron presentes la ministra de Seguridad Alejandra Montenegro Oliva y la senadora Patricia Bullrich; la gestión incluyó al presidente de la Federación Venezolana de Fútbol con vínculos a Delcy Rodríguez.