Nahuel Gallo, cabo primero de la Gendarmería Nacional Argentina, regresó a la Argentina después de 448 días de detención arbitraria en Venezuela. El emotivo reencuentro ocurrió en el Aeropuerto de Ezeiza, donde abrazó a su hijo Víctor en una imagen que conmovió a todos los presentes.
El operativo de rescate involucró una tanqueta del Grupo Alacrán para extraerlo en una cápsula. Lo trasladaron para revisiones médicas, posiblemente al Ministerio de Seguridad, aunque perdió varios kilos por una huelga de hambre reciente en el penal del Rodeo. Estaba bien de salud pero requiere chequeos exhaustivos.
María Alexandra Gómez, su esposa, crió sola al niño en Buenos Aires para mantener contacto con el gobierno nacional, participando en marchas con él en brazos. En una llamada reciente desde radio, Nahuel pidió hablar con su hijo 'el gordo', quien lo recordaba por fotos diarias. Patricia Bullrich posteó en redes: 'Miguel, bienvenido a casa. 448 días secuestrado ilegalmente por el régimen chavista. Trabajamos mucho para que esto fuera posible'.
La liberación se logró vía la AFA y Federación Venezolana de Fútbol, ligada a afinidades ideológicas de Claudio Tapia con el régimen, pese a investigaciones judiciales pendientes. Queda pendiente la liberación de Germán Giuliani, otro argentino detenido navegando costas venezolanas, con gestiones de la comunidad venezolana en Argentina.
El contexto incluye la caída parcial del régimen chavista y ley de amnistía venezolana influida por presiones externas.