El motociclista Federico, de 36 años, murió degollado al embestir un cable metálico recubierto de plástico que cruzaba la avenida 12 de Octubre entre las calles 392 y 393 en Quilmes. Iba con su hijo de 11 años atrás, ambos con casco, camino a pescar después de que él saliera del trabajo, alrededor de las 19 horas del sábado.
El cable había sido colocado por organizadores privados de un corzo nocturno, sin autorización municipal ni señalización adecuada, ni presencia de autoridades de tránsito. El impacto causó una herida irreversible en el cuello de Federico, quien perdió mucha sangre frente a su hijo, que resultó con raspones y golpes pero está fuera de peligro. Los vecinos contuvieron al niño para que no viera toda la escena.
Tres personas fueron identificadas como responsables, pero no están detenidas por un homicidio culposo en investigación judicial y policial. El cuñado de la víctima, Daniel, relató el horror y pidió conciencia para evitar tragedias similares.
El corresponsal Sebastián Domenech reportó desde la sala velatoria en Loma de Zamora, destacando la falta de medidas de seguridad en el corte de calle.