Federico Martínez, de 35 años, murió degollado al chocar con un cable tendido de vereda a vereda para cortar una calle durante un festejo de carnaval en Quilmes.
Viajaba en moto con su hijo de 11 años, quien sobrevivió con golpes. Ambos usaban casco. El padre vio el cable pero no pudo esquivarlo, gritó "uh, no" antes del impacto.
Los organizadores de la Murga Fabulosos pusieron el cable tipo tendido con metal interno, invisible por la música y la gente. No tenían autorización municipal, aunque era costumbre anual.
La esposa Melissa contó que su hijo está en shock y no habla. Pide justicia mientras enfrenta la vida sin su exmarido.
Tres imputados por negligencia criminal están prófugos: dos que ataron el cable y el responsable de la murga. Investigación usó videos para identificarlos.
El reportero mostró la avenida 12 de Octubre, muy transitada, y el local de la murga frente al lugar de la tragedia.