Guilherme Boulos, ministro brasileño y mano derecha de Lula, reprende la reforma laboral aprobada en Argentina que elimina derechos como la jornada de ocho horas y permite hasta doce horas, contrastándola con la de Brasil de 2017 bajo Temer que no creó empleos prometidos.
Boulos destaca que Brasil ahora tiene el menor desempleo histórico al 5%, crecimiento salarial y proyecto para reducir jornada a 40 horas semanales con dos días de descanso, pese a oposición empresarial con "terrorismo económico".
El gobierno de Lula toma "el lado de los trabajadores" en la batalla por derechos, mientras critica falacias de reformas flexibilizadoras que eligen Bolsonaro y altos desempleos; envía solidaridad a trabajadores argentinos en lucha contra la ley de Milei.
Panelistas resaltan el contraste opuesto en Mercosur: Brasil avanza derechos que Argentina desanda, como jornada de ocho horas que aquí se elimina.