Guilherme Boulos, ministro de Lula, criticó duramente la reforma laboral argentina de Javier Milei que elimina derechos como la jornada de ocho horas, contrastándola con la experiencia brasileña bajo Temer que no generó empleos y el actual éxito de Lula con desempleo al 5% y plan para 40 horas semanales.
Boulos resaltó el contraste en relaciones con Donald Trump: Lula rechazó extorsiones por juicios a Bolsonaro, defendió soberanía y negoció en igualdad, mientras Milei muestra sumisión total alineándose con posiciones de Trump en Israel, China y ONU, lo que genera desprecio porque "nadie respeta a los sumisos".
En geopolítica, Boulos abogó por soberanía latinoamericana sin elegir entre EE.UU. y China como "señores", criticando a Milei como "no un tipo serio" que habla con perros y menciona comercio de órganos, lo que perjudica relaciones comerciales como las de Brasil con Argentina.
Finalmente, Boulos explicó la estrategia de Lula: amplio frente contra bolsonarismo con centro y centro-derecha para aprobar leyes, pero manteniendo agenda popular como reducir jornada, tributar billonarios y firmeza ante Trump, modelo para derrotar ultraderecha sin moderarse.