El conductor del programa celebró con entusiasmo el discurso agresivo de Javier Milei en el Congreso, donde el presidente repartió insultos como "chorros", "ignorantes", "asesinos" y "delincuentes" contra peronistas y kirchneristas, especialmente a Cristina Fernández de Kirchner.
Milei improvisó apodos como "Chilindina Trosca" para Miriam Bregman, "oligarca vestido de por dios cero" para Juan Grabois, y "Pedriti y Don Chatarrín" para otros opositores, en un show de casi hora y media que rompió con los cánones institucionales.
El periodista defendió el estilo de Milei porque le encanta "domarlos y hacerlos llorar", priorizando el fondo sobre las formas, y comparó favorablemente con Mauricio Macri, quien con corrección política se dejó llevar puesto por la oposición.
Argumentó que el peronismo por primera vez enfrenta a alguien que les canta la verdad cruda, exponiendo privilegios, extorsiones como en neumáticos caros o remeras a 50 dólares, y criticó la hipocresía kirchnerista que insultaba sin recibir reproches.
Recordó problemas reales como hambre infantil, trabajadores sin fin de mes, inseguridad y hospitales sin insumos, afirmando que Milei representa autenticidad y táctica contra un sistema corrupto que destruyó al país.