Javier Milei abrió sesiones ordinarias con un discurso de 100 minutos sin puntos de inflexión ni anuncios novedosos, confirmando su fortalecimiento tras éxitos económicos y electorales.
El analista destaca a un presidente seguro y cómodo, con oposición inexistente, especialmente kirchnerista debilitada; Milei dio pelea verbal, mostrando agresividad de panelista sin miedo al ridículo.
Se mencionan triunfos parlamentarios recientes y gobernadores negociando con el gobierno, pese a no tener propio; el foco estuvo en formas sobre fondo, con Milei respondiendo provocaciones.
El entrevistado ve confirmaciones de poder consolidado, pero el conductor nota dos novedades pendientes de análisis.