El presidente Javier Milei abrió las sesiones ordinarias del Congreso Nacional ayer al final de la tarde sin saludar a la vicepresidenta, tratándola como un fantasma.
En un discurso de más de una hora y media, defendió el rumbo económico, acusó de corruptos a empresarios críticos y llamó "manga de chorros, golpistas e ignorantes" a legisladores opositores.
Anticipó que Cristina seguirá presa sin anuncios concretos, en un tono confrontacional habitual.