Irán lanzó contraofensiva con ataques en Tel Aviv y el aeropuerto de Dubái, impactando tres edificios en Bahrein como parte de represalias contra Israel y Estados Unidos.
Karen, argentina radicada tres años en Bahrein, contó en vivo su terror: su amiga vio un dron pasar cerca desde el piso 38 de un edificio vecino, con alarmas constantes y miedo generalizado.
La población civil no se siente segura pese a evacuaciones de bases; no duermen, se despiertan cada dos horas, y hay amenazas a zonas civiles y centros comerciales usados como refugios.
Su club de pádel indoor cerró, alumnos temen clases por cortes de ruta, y la ciudad muestra paralización parcial mientras siguen las noticias de explosiones en edificios habitados.
Karen expresó angustia por su familia lejana y duda en volver a Argentina, destacando que es la primera vez que viven algo así pese a incidentes previos en la región.