Irán lanzó ataques con drones y misiles contra Tel Aviv, el aeropuerto de Dubái y tres edificios en Bahrein en represalia contra Israel y Estados Unidos, generando pánico generalizado y alarmas constantes en la zona.
Karen, argentina radicada en Bahrein hace tres años, relató en vivo su terror: vio drones cerca desde un edificio alto, supermercados vacíos el primer día por compras de pánico, y ahora la gente más nerviosa aunque los ataques se espacian.
Su club de pádel indoor cerró, alumnos no asisten por miedo, carreteras cortadas, y ella ya no se siente segura en lo que consideraba el país más tranquilo del mundo, comparado con Argentina y España. Extraña a su familia en Buenos Aires y Málaga, aeropuertos cerrados impiden vuelos, y prioriza quedarse en casa aun arriesgando el trabajo.
Los conductores expresaron empatía por su angustia, destacando cómo un misil cambió su percepción de seguridad, y la despidieron deseándole lo mejor mientras el mundo parece en guerra.