Estados Unidos e Israel eliminaron a 48 miembros de la cúpula iraní, incluyendo al líder supremo Ali Khamenei, hundieron nueve barcos de su armada y activaron una sucesión con un Consejo de Liderazgo presidido por el ayatolá Alireza Arafi e integrado por el presidente Masoud Pezeshkian.
Irán resiste lanzando ataques dispersos contra bases estadounidenses en países árabes, civiles en Dubái como el icónico hotel Burj Al Arab, Kuwait y Chipre con drones detectados como iraníes que impactaron en bases británicas, buscando debilitar la alianza EEUU-Israel y generar caos con la estrategia de cuanto peor mejor.
Israel ordenó evacuar zonas del sur de Líbano ante nuevos disparos de Hezbollah, pese a que su estructura fue desmoronada, mientras se confirma desde Irán ataques a dos sitios nucleares, aunque el director de la AIEA Rafael Grossi no reporta radioactividad. Trump estima cuatro semanas de guerra pero ofrece diálogo, rechazado por Teherán.
Sin invasión terrestre por EEUU, recordando fracasos en Vietnam y Afganistán, y desmintiéndose ataques iraníes al portaaviones Abraham Lincoln. China y Rusia solo emiten repudios retóricos sin apoyo armamentístico, mientras el bloqueo del Estrecho de Hormuz impacta el petróleo mundial, beneficiando indirectamente a EEUU con pozos venezolanos.