Los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán continúan en el tercer día de la guerra, provocando inestabilidad regional mientras Irán responde con represalias contra bases en países del Golfo, Hezbollah intercambia fuego con Israel desde Líbano y un dron impacta una base aérea británica en Chipre.
Donald Trump justifica la escalada como esencial y advierte que la guerra podría durar hasta cuatro semanas, mientras el secretario de Defensa Pete Hegseth habla de espiral de violencia sin plan de salida claro. Israel reporta haber destruido el 50% de los lanzamisiles balísticos iraníes, instalaciones clave de la industria armamentística y confirma la muerte del líder supremo ayatollah Ali Khamenei y su esposa en bombardeos.
Hezbollah confirma su ingreso formal a la guerra desde Líbano, con bombardeos israelíes causando desplazados en Beirut. Irán usa drones baratos que penetran defensas aéreas, impactando en Abu Dhabi y Jerusalén, donde suenan alarmas constantes. La Guardia Revolucionaria anuncia el cierre del Estrecho de Hormuz como represalia.
La operación contra Khamenei involucró inteligencia israelí con infiltración de cámaras y anulación de redes celulares durante años, según el Financial Times. La OIEA, liderada por Rafael Grossi, reporta falta de claridad en el programa nuclear iraní, que Trump atacó por estar cerca de un arma nuclear.
Los ataques han diezmado la cúpula iraní, incluyendo inteligencia y Guardia Revolucionaria, dejando estaciones de policía en Teherán en escombros.