Irán contraataca con 360 misiles hacia países de la región que albergan bases americanas o europeas, mientras Hezbollah revive ataques contra Israel después de dos años de inactividad. Misiles caen sobre Beirut en este momento, con sirenas sonando en Israel y el Estrecho de Hormuz cerrado, elevando el precio del barril de petróleo por incertidumbre en el Golfo Pérsico.
Al menos 554 muertos se reportan en la escalada que involucra a Estados Unidos e Israel contra el régimen iraní. Gente queda varada en aeropuertos como Dubái, utilizado como hub, incluso la élite del tenis mundial en un torneo local. Europa debe posicionarse ante ataques a sus bases.
En Argentina, el gobierno de Javier Milei ratifica alineamiento geopolítico con Estados Unidos, considerando a Irán un gobierno de terroristas. El país eleva alerta máxima ante amenazas iraníes post-atentados del sábado, que prometieron consecuencias para aliados de Jerusalén y Washington.
Ahmad Vahidi, enemigo número uno de Argentina por ser ideólogo del atentado a la AMIA según Alberto Nisman y pedido de captura a Interpol en 2024, asumió como jefe de la Guardia Revolucionaria Islámica. Vinculado a Fuerzas Quds, enfrenta cargos por homicidio calificado con perpetua en juicio en ausencia.
El memorándum de 2013 con Mahmoud Ahmadinejad y Cristina Fernández de Kirchner buscaba levantar alertas rojas, pero Irán lo ignoró. Ali Khamenei, líder supremo, mantiene poder pese a detenciones pasadas.