Las autoridades europeas investigan si empleados de Huawei sobornaron a políticos de la Unión Europea y sus colaboradores para influir en discusiones sobre riesgos de seguridad en tecnología 5G. Ocho eurodiputados firmaron una carta en 2021 elogiando el 5G y criticando temores infundados ante Huawei, dirigida entre otros a la excomisaria Margrethe Vestager, quien advirtió sobre posibles intercepciones de comunicaciones.
China intensifica ciberataques políticos contra Alemania, como el hackeo al sistema de la Oficina Federal de Cartografía en 2021 vía vulnerabilidad en servidor, según el BSI. Huawei niega entregar datos a Pekín y confirma autenticidad de documentos sobre software para identificar uigures con IA, aunque asegura solo fue una prueba. Alemania excluye a Huawei de su red central móvil por riesgos de espionaje, aunque la empresa minimiza el impacto en su negocio.
La nueva Ruta de la Seda, programa chino de infraestructura global, fracasa en recuperar inversiones: un billón de dólares invertidos sin retorno, dejando a China con deudas superiores a tres veces su PBI, estima Michael Beckley. En Duisburgo, expectativas de boom comercial no se cumplieron tras visita de Xi Jinping en 2014. En Hungría, Viktor Orbán acoge inversiones chinas récord (44% de las directas en Europa en 2023), financiando con préstamos chinos la línea Budapest-Belgrado, pese a protestas locales en Dunabarshani por tráfico y división urbana.
Trabajadores chinos en obras húngaras evitan cámaras y llaman abogados para impedir filmaciones desde vía pública. Expertos como Agnes Unomar ven a Hungría como puerta de China a la UE, con fábricas surgiendo en regiones pobres como Drevesen, donde una megaobra avanza con miles de millones invertidos.