China intensifica ciberataques políticos contra instituciones alemanas, desplazándose del espionaje industrial, según expertos del BSI. En diciembre de 2021, hackers chinos ingresaron al sistema de la Oficina Federal de Cartografía y Geodesia (BKG) a través de una vulnerabilidad en un servidor del observatorio de Wetzel, expandiéndose por toda la red y accediendo a datos cruciales para la seguridad aérea.
Robert Formanek, del equipo de respuesta del BSI, investigó el incidente y alertó sobre la posibilidad de manipulación de coordenadas geodésicas usadas en aviación, generando graves riesgos de seguridad. La presidenta del BSI advierte sobre vulnerabilidades en dispositivos cotidianos como juguetes conectados y redes 5G, donde proveedores chinos como Huawei podrían facilitar abusos masivos de influencia.
Huawei, gigante con facturación superior a 200.000 millones de euros y un campus de investigación del tamaño de 200 campos de fútbol que replica monumentos europeos como la Alhambra de Granada y el castillo de Heidelberg, enfrenta sanciones globales. En 2018, EE.UU. detuvo a la directora financiera Meng Wanzhou, hija del fundador Ren Zhengfei, por violaciones de sanciones a Irán, imponiendo prohibiciones que cortaron acceso a chips y Android de Google.
Acusaciones persisten: vínculos con servicios secretos chinos para espionaje vía hardware 5G, vigilancia de uigures con IA, según informes. Paul Bayer del Instituto de Política Mundial de Washington destaca el control de flujos informáticos. Huawei niega, pero países europeos y Alemania excluyen su tecnología de la red central móvil por temor a intercepciones, según excomisaria Margrethe Vestager.