Federico Martínez, un hombre de 35 años, murió degollado al chocar contra un cable metálico envuelto en plástico que cruzaba una calle en Quilmes. Viajaba en moto con su hijo de 11 años, a quien había recogido después del trabajo, rumbo a pescar.
Los vecinos colocaron el alambre entre postes para impedir el tránsito ante una fiesta de murgas no autorizada por el municipio de Quilmes. El cable no estaba señalizado ni visible de lejos, y no había indicios de la murga en el lugar.
El hijo resultó herido en el accidente, registrado por una cámara de seguridad en Avenida 12 de Octubre. Periodistas como Claudio y Cristian García relataron los detalles en vivo desde el lugar.
La familia reclama justicia, y el hecho generó indignación por la falta de precauciones en el corte de calle no oficial.