La liberación de Nahuel Gallo, gendarme secuestrado un año y tres meses por el régimen de Venezuela, se conoció ayer vía comunicado de la AFA, que gestionó su regreso a Argentina.
Gallo está en el edificio Sentinela bajo exámenes y contención por la pesadilla vivida, pero genera repercusiones políticas ya que incomodó al gobierno, que tenía su propia gestión vía Cancillería.
Hoy se supo que el gobierno analiza denunciar a la AFA por posible traición a la patria o usurpación de cargos, escenificando un conflicto diplomático ajeno al fútbol.
Se evalúa si prosperará legalmente y si hay giro para avanzar contra la AFA.